por berthus » Sab, 20 Oct 2012 10:41
Hola a todos, paso a detallar la sesión de juego de "abierto toda la noche". Contiene Spoilers
La verdad es que la partida se me fue de las manos por momentos. Es muy distinto dirigir un "dugeon old school" a dirigir una partida tan abierta como es esta...
Los jugadores eran 3: un sacerdote, una forense y un asesino a sueldo. Por cuestiones "profesionales" cada uno iba de camino a Kansas City y la aventura iba transcurriendo siguiendo el horario proporcionado por el módulo.
Después de "despertar" el conductor del coche mordió a la camarera (era la que tenía más cerca). Los jugadores superaron la tirada de voluntad (dificultad 8 me parece muy poco) para no ponerse nerviosos...
El asesino, le pegó un tiro al conductor, de modo que aparentemente ahí terminó todo, hasta que se vieron rodeados por hordas de infectados... Como pudieron, el asesino y la forense se abrieron paso a tiros por el agujero abierto al estrellarse el coche, cruzando el parking para coger sus respectivos coches. El sacerdote, por el contrario, se limitó a quedarse escondido en un armario de la cocina (superando periódicamente los chequeos de discreción), con lo que ahí terminó la partida para el.
Tanto el asesino como la forense cruzaron la I-70 , encontrando la carretera cortada por una fila de coches abandonados, uno dirección Topeka y el otro dirección Kansas City, a ninguno se le ocurrió seguir a pié hasta llegar a los puntos fortificados del ejercito.
Volvieron tras sus pasos hasta la tienda de Duffy, al ver que Duffy tenía una herida en el brazo, el asesino le pegó un tiro apuntado en la cabeza, hubo combate ganando Duffy la iniciativa y disparando al asesino que quedó herido, pero gastó puntos de personaje para quedar simplemente atontado. El asesino, a pesar de todo consiguió reventarle la cabeza al pobre Duffy. La forense, de mientras, al ver la reacción de su compañero salió por patas dirección al parking de la bolera, a ver si había algún superviviente. Tuve que "inventarme" a un hijo de Duffy que lo había visto todo desde las camaras de seguridad en el piso superior, lo que provocó un tiroteo en las escaleras de la tienda. Al ver que estaban en un punto muerto. El hijo optó por prenderle fuego a la tienda (el piso superior hacía las veces de almacén) y escapar por la ventana.
Poco después un helicoptero del ejercito aterrizó en el aparcamiento de la bolera, rescatando al sacerdote, la forense y en el último momento al asesino.
En fin, no tenía uno de mis mejores días dirigiendo, y el personaje del asesino no puso mucho de su parte, llegando a monopolizar en ocasiones parte de la partida. (No es la primera vez que lo hace). A pesar de todo, se quedaron con ganas de más, reconociendo la dificultad de las reglas... (estaban muy acostumbrados al sistema D20 (Marca del Este, D&D o Pathfinder y al sistema d100 de La llamada de Cthulhu y no habían llegado a jugar a Star Wars D6 en su día). Y reconocieron las dosis de improvisación que tuve que realizar por mi parte.
De modo que el viernes que viene, dirigiré la partida de la pantalla... esta vez, sabiendo la forma que tienen de jugar cada uno...